Junio 7 de 2018

Atención de emergencias y desastres

Los desastres y emergencias incluyen daños en los recursos físicos, la infraestructura y la población que generan o agudizan crisis sociales e institucionales.

Conocer los riesgos a los cuales estamos expuestos nos permite reducir los efectos negativos en la salud humana, así como generar conciencia sobre el cuidado de la salud en este tipo de situaciones, pues esto no solamente depende de las organizaciones o instituciones que apoyan en la situación, sino que implica la gestión de las personas y comunidades.

Los desastres no son eventos aleatorios de la naturaleza, sino que se pueden considerar como el resultado de la falta de conciencia sobre la relación sociedad-naturaleza; como consecuencia se pone en riesgo la seguridad territorial, el bienestar social, la sostenibilidad ambiental y se presentan serias afectaciones en la salud de la población.

En una situación de desastre o emergencia se presta especial atención a la población que ha resultado lesionada, se garantiza alojamiento temporal y normalmente se brinda apoyo alimentario, pero existen factores adicionales, determinantes de la salud de la población, que deben ser atendidos prioritariamente para garantizar su bienestar.

Brindar apoyo psicosocial, garantizar el suministro de agua potable, realizar una adecuada disposición de excretas y un correcto manejo de desechos sólidos, así como llevar a cabo un control efectivo de vectores, permite atender las posibles situaciones que afecten la salud de las personas.

Estas acciones normalmente se delegan a las instituciones y cuerpos de apoyo que están atendiendo la emergencia, pero el rol de los ciudadanos es fundamental para la mitigación de los impactos. Existen algunas recomendaciones básicas que cualquier persona puede llevar a cabo:

  1. Realizar acompañamiento a las personas que han sufrido pérdidas de alguien cercano puede reducir los niveles de ansiedad, depresión, tristeza y otros síntomas, evitando que esto desencadene en prácticas como el abuso de alcohol y drogas.
  2. Hervir el agua antes de tomarla o usarla para la cocción de alimentos.
  3. Lavar los alimentos antes de prepararlos con agua hervida.
  4. Mantenga el almacenamiento de agua lo más alejado posible de los lugares donde se encuentren desechos corporales.
  5. Todos los desechos corporales, incluyendo los de los niños, deben eliminarse sanitariamente en una fosa.
  6. Almacenar el agua en recipientes limpios y asegurarse que estén debidamente tapados para evitar la propagación de mosquitos y otras especies.
  7. No automedicarse o utilizar medicamentos sin que hayan sido prescritos por un profesional de salud. En caso de sentir malestar o síntomas, consultar al equipo de salud que apoya la emergencia.

Fuentes: Minsalud Colombia; Unidad nacional para la gestión del riesgo en desastres.